El venezolano Adam Castillejo, de 40 años, se convirtió en el segundo paciente en el mundo curado del virus del sida, reseñaron medios especializados.

El llamado “paciente de Londres”, un enfermo de cáncer originario de Venezuela, copó las portadas de los medios de comunicación el año pasado cuando investigadores de la Universidad de Cambridge anunciaron no haber detectado en su sangre ningún rastro del virus que causa el sida durante 18 meses.

Los investigadores del Reino Unido responsables del trasplante de células madre al que fue sometido el venezolano señalaron que esto no representa aún una solución inmediata para los millones de pacientes con el virus del VIH.

Sin embargo, Ravindra Gupta, autor principal del estudio publicado este martes 10-M en la revista The Lancet HIV, indicó que los nuevos resultados son “todavía más determinantes”.

“Buscamos en un número considerable de lugares en donde el VIH le gusta esconderse y prácticamente todos eran negativos”, salvo algunos restos “fósiles” del virus no activo, explicó Gupta.

Como el “paciente de Berlín”, el estadounidense Timothy Ray Brown considerado curado en 2011, el de Londres se sometió a un trasplante de médula ósea para tratar un cáncer de sangre. Recibió así células madre de donantes portadores de una mutación genética rara que impide al VIH implantarse, el CCR5.   

Pero los investigadores reconocen que por ahora su método no es una solución para los millones de personas que viven con la enfermedad en el mundo y la controlan gracias a los antirretrovirales que deben tomarse toda la vida.

El procedimiento utilizado para ambos pacientes curados es muy pesado y peligroso y plantea cuestiones “éticas”, según Gupta, estimando que solo podría aplicarse a enfermos que sufren algún tipo de cáncer de sangre.

“Hay que poner en la balanza la tasa de mortalidad de 10% para un trasplante de células madre y el riesgo de muerte si no se hace nada”, acotó.

El equipo de Cambridge subrayó por su parte que el “paciente de Londres” continuará siendo examinado con frecuencia para vigilar una posible reemergencia del virus.

Casi 38 millones de personas viven con el VIH en el mundo, pero únicamente 62% sigue una triterapia. Casi 800.000 personas murieron en 2018 de afecciones vinculadas con este virus. La aparición de formas de VIH resistentes a los medicamentos también representa una preocupación creciente.

Fuente VTV